No
temas...
porque
mis labios no pronunciarán
tu
nombre,
será
el destino quien nos diga que lo
nuestro
no fue casualidad.
Deja
que la lluvia azul cale en nuestros huesos,
que
la senda de las almas una nuestros caminos.
Que
fácil es quererte,
y
aunque digas que no,
esta
batalla la lidera un solo soldado.
No
temas...
algo
tan especial no puede llamarse casualidad,
siendo
el destino quien grabó nuestros nombres.
Angeles
Calvo Sánchez-Cid
(27
de marzo de 2019)
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