Imagen de Juan José Hernández Maldonado
Muchas veces los sueños están al otro lado de los miedos, a guardan a la sombra, en silencio,
adormilados por la caricia de un susurro sutil.
adormilados por la caricia de un susurro sutil.
Frente a la valla mis ojos desnudos se pierden,
correteando por alcanzar la luz tenue y cálida
de un atardecer que se ve de fuego.
Con el reflejo en rostro, una suave brisa peina mis cabellos, y en el pecho preso golpean los sueños, deseosos de salir antes de que un último rayo de luz apague mis dichas.
Uno a uno escapan a través de la valla, vuelan libres, sin miedo.
Mi cuerpo permanece frente a la valla, me aferro con mis manos, cierro los ojos y en un último adiós, siento en mi frente el beso de la brisa caliente.
(28 de julio de 2022)


