forma de ser y estar se
convierten en
el centro de nuestras vidas,
siempre suman, y es de
ese modo que
Por el contrario existen personas que se consideran absolutas en lo amplio de la palabra, les gusta
dirigir, manipular y mover los hilos, como si todas las personas que
están a su alrededor fueran marionetas.
Creen poseer un estatus o
situación personal superior al resto de sus semejantes, sin
darse cuenta que lo único que proyectan no es precisamente luz,
sino todo lo contrario... una gran sombra.
Ser el centro de
atención les agrada, les sitúa en una zona de confort.
Reclaman
lo absoluto y lo que no saben es que ese es el camino más rápido
y directo para convertirse en absolutamente nada en nuestras
vidas. ¡Triste... pero real!
Ángeles
Calvo Sánchez-Cid
(30
de abril de 2019)





















