viernes, 7 de junio de 2019

PRISIONERO



La noche quedó presa impregnada de tu recuerdo,
el aire se hizo silencio, en un desesperado intento
por arrebatar el olor de tu piel.
La imagen de tu rostro se muestra clara y cristalina
al amanecer, desvelando mi sueño...
que no es otro que volver a ti y dentro de mi ser
la melancolía corre detrás de tus pasos.

Regreso una y otra vez a nuestros momentos,
donde subo, me bajo y quedo preso de nuevo
en el vagón de los recuerdos, siendo este mi viaje,
el que me permite acercarme a ti,
sin aviso, sin billete, con las ansias de siempre,
donde tu cuerpo y tu ser sean mi última parada,
mi destino final.

Que el aire me traiga el sonido de tu voz,
donde puedas una vez más pronunciar mi nombre,
quedarme frente a ti, en silencio, observando como
me pierdo y desaparezco en el mirar de tus ojos. 
No puedo hacer otra cosa que seguir tus pasos,
y dejar que la melancolía corra detrás de ti.

Quiero alcanzarte una y otra vez,
sujetar tu mano, entrelazarla fuertemente con la mía,
detenerte y hacerte preso de mis días, de mis noches, de mi vida...
porque sin tu saberlo todo en mi te pertenece.

¡Quizás tengas miedo de saber que yo no lo tengo!


Ángeles Calvo Sánchez-Cid
(7 de junio de 2019)




16 comentarios:

  1. NO TENGO PALABRAS PARA DECIRTE LO QUE HE SENTIDO AL LEERLO.
    ME HA GUSTADO MUCHISIMO

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    1. ¡A mi me emocionan tus palabras... gracias por ser una de mis asiduas lectoras!

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  2. Quién no está prisionero de algún recuerdo o deseo, anhelo o sueño. Y con letras como estas, tan sublimes, uno es prisionero de tus escritos, querida profe.

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    1. ¡Que serían de mis letras sin personas tan especiales que las hicieran suyas... Gracias amigo!

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