Los
años, la madurez y la propia vida, te mostrará a aquellas personas
que se han cruzado en tu propio camino, como si se tratara de esa
vieja película de diapositivas que observas al final del día,
cuando te dejas caer sin ánimo alguno en el sofá, bajo una luz
tenue, casi en penumbra. Según te vas acomodado en ese viejo sofá,
sentirás en tu ser ese sentimiento que te inunda de emociones
pasadas, de vivencias vividas, algunas resultaran ser tan bellas, tan
grandes, tan llenas de inocencia y vida, sentimientos que recorrerán
una vez más las calles de tu barrio, la plaza, la hora del juego, de
saber quién se queda hasta el final, quién será el ultimo que ya
anocheciendo te diga: “chaval no vemos mañana”.
Desde
ese viejo sofá tumbado con los ojos entreabiertos y sintiendo en el
cuerpo el cansancio que dejan los últimos rayos del día, al pasar
las manos por el rostro, de manera inconsciente, sin saber el cómo
ni el porqué, pude ver una por una, todas esas imágenes, ese café
para dos, tu perfume en mis manos, tu voz reclamando al camarero que
sirva doble de azúcar.
En
un gesto involuntario cerré mi mano, al mismo tiempo que apretaba
con fuerza mis ojos, como si ese simple gesto, pudiera otorgarme el
poder de mantener tu recuerdo, sentir la suavidad de tus manos, así
como la fuerza que habitaba en ellas para no dejarme caer, cuanto más
fuerte apretaba mis puños más me parecía sentir tu calor.
Recostado
en ese viejo sofá de piel de color marrón, las preguntas rondaban
en mi cabeza, como si se tratara de una constelación espacial, que
observas incansable una y otra vez, hasta que mis propios ojos
quedaban cegados, en un intento por descifrar ese enigma, me
resultaba tan fascinante el poder poner respuesta a tantas preguntas,
pero con las primeras luces del alba esa bella constelación y su
enigma desparecía, del mismo modo que lo hacia mi insomnio, donde
tan solo podía rendirme al sueño, quizás con un poco de suerte
sería un bonito sueño.
Los
años, la madurez y la propia vida, te mostrará a aquellas personas
que se han cruzado en tu propio camino, algunas simplemente las verás
pasar por tu lado, quizás apenas guardes algún recuerdo de como
eran, si te saludaron al pasar, si tu les regalaste una sonrisa, ¿tal
vez cruzasteis alguna palabra? o tan solo fue eso, pasar por pasar.
Hay persona que han entrado con fuerza en nuestras vidas, ocupando su
lugar en nuestro camino, pero que ahora ya no están, ya forman parte
del pasado, y al echar la vista atrás te das cuenta que su recuerdo
queda lejos, su imagen ya desdibujada es difícil de alcanzar.
Intentas recordar la intensidad con que se vivieron esos días, pero
en realidad algo dentro de ti quiere poder entender donde se guardan
esas emociones, esas que eran puras, verdaderas, que se dieron con el
corazón y se abrazaron con el alma, ¿dónde quedan guardadas?,¿A
caso existe un baúl especial?. ,
Y
este destino mío y este destino tuyo que ha hecho que ahora estemos
aquí, nadie nos ha presentado, nadie nos ha dicho nada, tu y yo, tan
solo dos personas, que no necesitan ser presentadas, porque fue la
propia senda que nos puso frente a frente.
Quizás
desde las alturas, desde allá, desde lo más alto, la constelación
permaneció despierta el tiempo suficiente como para dar respuesta a
todas nuestras preguntas. Y así fue de ese modo tan sencillo, quien
decidió unir pensamientos, quien decidió unir sentimientos, quien
decidió que ahora les toca a otros resolver el enigma. Y si este
destino mío me dice que tu destino está hecho para mi, probablemente
hayamos resuelto uno de los enigmas.
Ángeles
Calvo Sánchez-Cid
(16
de Julio de 2019)
imagen bajada de la red

Como tu bien sabes tengo una edad y he vivido, mil y una aventuras, más muchísimas vivencias, positivas y negativas.
ResponderEliminarPuedo decir que tú post, se acerca en un 99% en reflexión, como estás acertda.
Sigue ñ, sigue no pares.😘😘😘
¡Muchas gracias Paco por tus palabras y tus ánimos!
EliminarMe encanta!!Lo pondré en un lugar donde pueda releerlo muy a menudo!!
ResponderEliminar¡Que bien, gracias por ser tan considerado/a!
EliminarUn placer infinito leer estas huellas, perderse entre ellas es encontrar un rincón de luz y colores. Me encanta.
ResponderEliminar¡Me encanta que te encante!
EliminarTu siempre serás mi tata y en mi baúl vital siempre ocuparas un lugar primordial, priorirmtario y privilegiado. Un texto muy bonito, profundo. Un beso gigante.
ResponderEliminar¡Gracias mi niño, sabes que tienes un lugar muy especial en mi corazón!
EliminarMarigel, cada dia te superas, Enhorabuena ����
ResponderEliminar¡Muchísimas gracias!
EliminarMe encanta, es una maravilla, gracias por compartir, un abrazo muy grande.
ResponderEliminar¡Muchas gracias a ti por leerme!
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