No
siempre las cosas son lo que aparentan ser, algunas veces pueden
resultar claras como un cielo raso de toda nube, donde la vista se
pierde en su total plenitud.
En otras ocasiones el resultado será incierto, como la paleta del pintor, donde se prueban y mezclan los colores hasta conseguir el tono perfecto, el adecuado, el ideal.
No siempre el camino te llevará a su destino final, tus pies habrán de pisar el suelo mojado, hacerse a la brusca pendiente y descansar en lo llano, para retomar el paso de los días una vez más.
No siempre tu rostro se
mostrará joven y bello, mas bien serás el reflejo que
desprenda el espejo en tu mirar... Imponente, fuerte y seguro,
dichoso tesoro que tu alma envuelve como brisa fresca de
juventud.
Sereno y paciente, como la quietud de la mar
en calma, donde la madurez reposa en el rostro, tras el oleaje del
paso del tiempo.
No siempre los días terminarán como deseamos, cuando abras los ojos al despertar, tomate unos segundos, sé consciente de ese nuevo día, ya sea soleado, frio o gris, tal vez amanezca con lluvia… Siempre será un nuevo día para empezar a escribir.
Ángeles Calvo Sánchez-Cid
(15 de mayo de 2019)
👍
ResponderEliminar¡Gracias!
EliminarNo siempre encontramos las palabras que unas letras hacen vivir o renacer. Sólo una certeza...eres muy buena escribiendo, profe.
ResponderEliminar¡Muchas gracias amigo mío, Ud. también lo hace muy bien!
EliminarPrecioso! 😊
ResponderEliminar¡Muchas Gracias Mayte!
EliminarNo siempre o no, siempre. Tus palabras son un entrelazamiento de las mías,tu pensamiento es el de la mejor alumna del maestro. Lo difícil lo haces sencillo. SÍ SIEMPRE.
ResponderEliminarSiempre me gustan tus comentarios porque son una reflexión que me hace detenerme a pensar. ¡Gracias amigo por tus palabras, siempre las espero!.
ResponderEliminarMe gusta. No pares.
ResponderEliminar¡Muchas gracias, seguiré cargando mis flechas!.
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